Las personas y las organizaciones, vivimos cotidianamente entre dos mundos diferentes, el mundo real y el mundo digital. En el mundo real se está expuesto a una serie de peligros, ante los cuales se toman las precauciones que se consideran necesarias para evitar daños o complicaciones y se desarrollan las conductas adecuadas en el mismo sentido que terminan convirtiéndose en rutinas cotidianas (echar cerrojo a las puertas, apagar los fuegos, etc.).

Conductas similares deberían trasladarse al mundo digital, donde también existen peligros que son gravosos, pero curiosamente, no se termina de reconocer este fenómeno facilitando la vulnerabilidad de los sistemas.

En las organizaciones, en lo relativo a seguridad informática, existe una tendencia a asumir que los recursos disponibles en el área de TIC´s resultan suficientes y que la sola administración de esas herramientas permite afrontar los riesgos del mundo digital, asumiendo que el resto de sus actividades pueden descansar en la tecnología.

Esta suposición suelen ser la primera vulnerabilidad que expone a la organización al riesgo cibernético, porque además de los recursos materiales y tecnológicos éste involucra a las tareas y a los procesos, lo que incluye los hábitos y conductas humanas, perfiles socio-económico y culturales en el que se puedan encuadrar al atacado.

Este conjunto de múltiples aristas excede, y por mucho, a lo estrictamente tecnológico, compromete a la totalidad de la organización alcanzando finalmente la evolución misma del negocio, sus resultados y su sostenibilidad.

La rápida incorporación al comercio internacional[1] de nuevos negocios basados en modelos tecnológicos intrínsecamente seguros que convierten en insuficientes las tradicionales técnicas de “Análisis, Evaluación y Gestión de Riesgos” (FSA), involucran cambios conceptuales, procedimentales y nuevas soluciones que resignifican los roles tradicionales de los diferentes actores mediante la reformulación racional y trasparente de las herramientas vigentes y que llevan a la creación de nuevas propuestas que incluyen expresamente nuevas prácticas y una valoración de costos y potenciales nuevos beneficios.

Nuestra visión

A partir del análisis del diagrama de flujo del marketplace y de la conversación mantenida sobre uso de tecnologías de blockchain para dar sustentabilidad electrónica y potenciar/desarrollar nuevos negocios basados en la utilización de la tecnología, entendemos que se desprenden tres líneas de trabajo a considerar, que se desarrollan brevemente y que brindan la posibilidad de ser abordadas secuencial o paralelamente:

  1. Tener bajo control el riesgo cibernético del negocio electrónico vigente (Marketplace)

Supone un análisis de riesgos cibernéticos del marketplace actual con el fin de garantizar la integridad de las operaciones allí realizadas. El beneficio que se persigue con esta acción, es evitar pérdidas económicas por ataques cibernéticos masivos o dirigidos específicamente al sitio de internet, verificando que las medidas tecnológicas estén adecuadas a la necesidad del negocio logístico.

  1. Evolucionar el Marketplace a tecnologías de Blockchain, intrínsecamente seguras.

La utilización de cadenas de bloques o Blockchain para el negocio de logística, que lleva dos importantes beneficios asociados. Escalabilidad (por democratización) y Seguridad (cada bloque de la cadena no puede ser modificado una vez realizada la transacción).

Desarrollar la solución del marketplace actual sobre cadena de bloques supone una base de operación sólida y de gran escalabilidad.

Esta línea de trabajo, consiste en un proyecto dividido en dos etapas. Una primera que consolide el marketplace y luego expanda al modelo tradicional con la facilitación tecnológica, mejorando los niveles actuales de seguridad.

Desarrollar nuevos negocios basados en tecnología Cibersegura.

Esta tercera vía considera la resignificación de los roles tradicionales, basados en que la tecnología nos permite que cada bloque expuesto en el diagrama de flujo compartido, puede ser transformado a nuevos modelos de negocios abiertos y escalables, la cadena de bloques favorece y acelera la adopción abierta de un nuevo estándar para la adquisición y distribución de bienes.

Concebido como un modelo de beneficio mutuo, el propietario de la cadena de bloques constituye el punto de intercambio de información (el dato o información como activo valorado), brindando de esta manera una fuente de necesidades a cubrir por los participantes, transformándose en un dador de oportunidades de negocios, a cambio de un costo transaccional por operar dentro de la plataforma.

La base de comprensión de esta tercera alternativa consiste en que al igual que UBER, por ejemplo, administra información de oferta y demanda entre transportistas y transportados, la plataforma planteada, es administradora de necesidades entre oferta y demanda de los diferentes pasos que integran la cadena de logística.

Si bien existen soluciones basadas en modelo de cadenas de bloques para la logística, todas ellas están orientadas a dar eficiencia a los modelos de negocio existentes mediante la estandarización del intercambio de información. Pero no hemos encontrado evidencias de emprendimientos que puedan competir, o interactuar, con el modelo actual utilizado por las grandes compañías navieras, mediante la escalabilidad del concepto expuesto, disruptivo como modelo y, lo más importante, que se inicie desde una red logística existente como la del freight forwarding, con la granularidad y penetración a usuarios finales con la que esta red cuenta en la actualidad.

Es importante aclarar que esta línea de trabajo, también puede ser un proyecto completamente vertical y desprendido del marketplace actual, si en el análisis de anteproyecto se llegase a la conclusión de desarrollarlo de esta manera.

El desarrollo de este proyecto no se plantea como una competencia con las soluciones como Tradelens, propiedad de Maersk en conjunto con IBM, sino por todo el contrario, se propone la interacción como dador y receptor de información en los puntos de granularidad que estas compañías no cuentan hoy. Este eje constituye una estrategia inicial de supervivencia en el escenario actual de consolidación de servicios, y a la vez una estrategia de mediano plazo de cooperación y expansión mutua a nuevos negocios de operaciones logísticas, únicamente posibles a través de la tecnología disponible en la actualidad.


[1] DHL Global Forwarding amplió la oferta de su solución myDHLi Quote + Book para la carga completa de contenedores marítimos (FCL) que hasta ahora sólo estaba disponible para la opción DHL Ocean Connect (LCL), Air Connect y Air Economy. La solución, disponible en 70 países, permite reservar de manera instantánea y digitalmente desde el transporte aéreo hasta el marítimo y el servicio puerta a puerta.

Categories: CYBER PORTS